La pasteurización es el proceso por el que aplicamos calor suficiente para destruir los microorganismos patógenos, incluida la bacteria Clostridium botulinum, responsable del botulismo. Es imprescindible en conservas de baja acidez como tomates, judías, espárragos o carnes.
Baño María: coloca los tarros cerrados en la olla grande, cúbrelos completamente con agua y lleva a ebullición. Para conservas de alta acidez (mermeladas, encurtidos) son suficientes 15-20 minutos. Para conservas de baja acidez (verduras, pescados), se recomienda una olla a presión o autoclave para alcanzar temperaturas superiores a 115°C..
Al sacar los tarros del agua y dejarlos enfriar, escucharás el característico 'clic' que indica que la tapa se ha combado hacia dentro: eso significa que se ha hecho el vacío correctamente y la conserva está sellada.