Septiembre también significa volver a los horarios habituales. Para muchas personas, recuperar la rutina implica preparar comidas con antelación.
Los tarros de vidrio pueden ser muy útiles para preparar desayunos, ensaladas, postres, salsas o diferentes elaboracionesy tenerlas listas para consumir.
Una buena idea es dedicar un momento de la semana a preparar varias raciones. Por ejemplo:
Desayunos: overnight oats con avena, yogur, fruta y semillas.
Comidas:ensaladas por capas con legumbres, verduras y otros ingredientes.
Salsas:tomate casero, pesto, vinagretas o diferentes aliños.
Postres: yogur con fruta, granola o preparaciones individuales.
El vidrio permite reutilizar los envases una y otra vez y resulta especialmente práctico para organizar preparaciones en el frigorífico.