La etapa de llenado requiere paciencia y precisión. El aceite debe verterse lentamente para evitar salpicaduras y, lo más importante, para minimizar el contacto con el oxígeno.
Es importante dejar un pequeño espacio de aire en la parte superior de la botella, suficiente para evitar presión interna, pero no demasiado, ya que el exceso de aire acelera la oxidación.
Un embudo ayuda a controlar el flujo y reduce el desperdicio, especialmente en formatos más pequeños o en lotes de producción limitados.